Conoce el teclado para Game Boy que nunca llegó a venderse

Información sorprendente ha salido a la luz. En 1992, el fabricante y distribuidor de videojuegos Fabtek investigó y desarrolló una idea que planteaba el aprovechamiento de la popularidad del Game Boy de Nintendo. Se trataba de la creación de un pequeño teclado externo que serviría para convertir a la consola portátil en un pequeño ordenador de trabajo. Más o menos.

El teclado nunca llegó a lanzarse al mercado, pero ahora ha aparecido uno de los prototipos y podemos ver la curiosa idea que había detrás de él. En el canal de YouTube de DidYouKnowGaming uno de los presentadores se hizo con uno de los pocos prototipos existentes de este teclado para Game Boy, y en su vídeo sobre el tema no solamente podemos ver cuál es su diseño real, sino también cómo funcionaba gracias al cartucho para la Game Boy que incluía.

Fabtek nunca llegó a ponerlo realmente a la venta, por lo que no sabemos si habría sido un éxito o no la idea. Las razones tampoco se saben y puede ser desde la poca confianza en la idea hasta temas legales con Nintendo. Así pues, sólo nos queda disfrutar de todo aquello que pudo ser y nunca fue.

El nombre era WorkBoy

El nombre de este teclado físico para la Game Boy era WorkBoy. Se trata de un pequeño teclado externo que se conecta a la Game Boy mediante el cable Link. Una vez conectado se añade también un cartucho especial a la Nintendo que muestra las «apps» de WorkBoy en la consola, algo que en términos actuales sería como «smartphone» de 1992.

El teclado en sí no tiene mucho misterio. Su aspecto es muy similar al de los teclados de la fecha con las teclas del abecedario y las opciones de flechas, Escape, Retorno o Bloqueo de mayúsculas. La gracia sin embargo se encontraba en el cartucho y el software que traía. Con ese cartucho la v metafóricamente dejaba ser una Game Boy para convertirse en una «Work Boy».

En el cartucho podemos encontrar las típicas herramientas de las PDAs de la época. Por ejemplo tenemos una app de reloj que permitía visualizar la hora de distintas partes del mundo. También venía con ‘Daybook’ para planificar las tareas del día y un calendario para organizarse. Otras herramientas curiosas son un conversor de grados Fahrenheit a Celsius o un conversor de monedas.

También es relevante la inclusión de un traductor que traducía las palabras más comunes entre cinco idiomas, incluidos el inglés, el español y el aleman. El WorkBoy disponía incluso de hasta un mapa mundial donde podríamos haber escrito un país y descubierto automáticamente dónde se encuentra en el mundo o escuchar su himno. Algo así como Google Maps.