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Microsoft demanda al gobierno de EE.UU. para favorecer a sus usuarios

Corren tiempos revueltos para las empresas tecnológicas y sobre todo el Gobierno de Estados Unidos. Por su parte las primeras no están de acuerdo en violar la privacidad de sus usuarios, mientras que el segundo en muchos casos busca esclarecer delitos y aumentar la seguridad de sus ciudadanos. El debate entre seguridad y libertad (o privacidad) lleva produciéndose casi desde que el mundo es mundo y así seguirá siendo. En esta ocasión el protagonista y generador del debate es Microsoft, que ha demandado al Gobierno de Estados Unidos para favorecer a sus usuarios.

Microsoft ya prestó su apoyo a Apple junto a otras compañías por el caso San Bernardino. Siempre ha estado involucrado en la privacidad de sus usuarios frente a los gobiernos y diferentes agencias y ha buscado mejorar sus sistemas para protegerlos. Sin embargo tampoco se ha negado a ayudarles en caso de que fuera necesario, pero a cambio de poder informar a sus usuarios de que se iban a compartir sus datos.

La decisión de llegar a los tribunales se produce tras asegurar que de 5.624 peticiones de información por parte del Gobierno recibidas en el último año y medio, no se ha podido informar a 2.576 usuarios. La demanda de Microsoft se apoya en que estas acciones violan la Primera y Cuarta Enmienda, que recogen la libertad de expresión así como el derecho de las personas y empresas a conocer si el Gobierno inspecciona o se apodera de sus bienes. Se trata de un tema más que peliagudo que, como suele decirse, traerá cola.

Microsoft también expone que «Las personas no renuncian a sus derechos cuando trasladan su información privada desde el almacenamiento físico a la nube» y que «El Gobierno ha explotado la transición a la computación en la nube como un medio para ampliar su poder para llevar a cabo investigaciones secretas«. Con esta demanda espera que por fin comience a tomarse conciencia y el Departamento de Justicia comience a establecer límites para estas acciones. Que ocurra o no es algo que se verá con el tiempo, pero de momento, Estados Unidos tiene una demanda a la que enfrentarse y responder.