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Uber comienza a operar con coches autónomos

Ayer miércoles, la innovadora y polémica empresa de transporte privado, Uber, comenzó a ofrecer un nuevo servicio en la ciudad de Pittsburgh, Pensilvania. Se trata los primeros taxis sin conductores de la compañía, en lo que para muchos es el primer paso para eventualmente deshacerse de sus chóferes. Con la iniciativa, Uber está dejando claro que busca consolidar esta modalidad de operación lo más rápido posible. La empresa anunció que le interesaba este tipo de tecnología hace apenas un año y medio, y desde entonces, se ha dedicado al reclutamiento de los mejores ingenieros de conducción autónoma del mundo para que en menos de 18 meses, sus primeros taxis autónomos salgan a rodar por su cuenta.

La empresa, por su parte, ha respondido a las cuantiosas críticas diciendo que no es su intención llenar las ciudades de coches sin conductor. «Desde este miércoles estarán disponibles para los clientes cuatro carros con esa tecnología. En un principio los vehículos autónomos contarán con un chófer y un técnico al frente del automóvil y sólo intervendrán en casos específicos en los que sea necesaria una decisión humana,» afirmaron los representantes de la compañía.

El coche que actualmente se está utilizando por Uber es el Ford Fusion, un coche de motor híbrido que cuenta con muchas adaptaciones tecnológicas para que su rodaje sin conductor sea posible. Cabe destacar que según muchos expertos en el tema de la autonomía de vehículos,  El Centro de Tecnologías Avanzadas de Uber ( Uber ATC, por sus siglas en inglés), es uno de los más completos y avanzados que existen en el mundo. Algunos incluso lo sitúan por encima de la división de coches autónomos de Google, que ya cuenta con varios años desarrollando sus tecnologías.

Lo único malo de esta noticia es que, según algunos reconocidos analistas y expertos en tecnología, la meta final de Uber es reemplazar completamente a todos sus choferes por sistemas de conducción autónoma. Esto significaría que, aunque la empresa afianzaría aún más su modelo negocios de transporte de personas, miles de conductores en muchas partes del mundo quedarían desempleados y muchas agencias de taxis se verían incapaces de competir contra Uber.