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Un corazón en un chip: La suma de tecnología y medicina

Un estudio científico publicado recientemente nos ha encontrado el modo de reproducir un corazón en un chip. Tal y como suena, a partir de células madre IPSC han desarrollado un tejido de corazón en un chip. Su utilización está orientada por supuesto al uso en medicina. Mediante este corazón en un chip los investigadores podrán probar medicamentos de una forma más rápida y cómoda.

Hasta ahora, la eficiencia de fármacos se medía en animales, el problema es que estos estudios eran bastante costosos y además los resultados no siempre eran fiables ya que el funcionamiento y las reacciones de un corazón animal y uno humano son bastante diferentes. Al mismo tiempo conseguimos reducir el número de animales que sufren y mueren en ensayos clínicos. En palabras de Kevin Healy, profesor en la Universidad de California en Berkeley y director del equipo de investigación que ha desarrollado el corazón en un chip: «Básicamente, estos chips podrían reemplazar el uso de animales para probar medicamentos por seguridad y eficiencia».

El chip en cuestión tiene un tamaño de tan solo una pulgada, el exterior está compuesto de una capa de silicona que alberga en su interior un fragmento de tejido de células cardíacas humanas. En el siguiente video podemos ver como late a un ritmo de entre 55 y 80 latidos por minuto. También vemos como tras inocularle un medicamento orientado a tratar a pacientes con bajo ritmo cardiaco los latidos aumentan hasta los 124 por minuto.

Si tenemos en cuenta los costes que genera el desarrollar y experimentar con un nuevo medicamento en animales, el corazón en un chip puede resultar un ahorro tanto de tiempo como de dinero, además de ofrecer unos resultados más fiables que los experimentos con especies distintas a la humana.

«Cuesta un promedio de US$5,000 millones desarrollar un medicamento y el 60 por ciento de esa cifra se debe a los costos en las fases de investigación y desarrollo. Usar un modelo bien diseñado de un órgano humano podría reducir significativamente el tiempo y el dinero necesario para tener un nuevo medicamento en el mercado».

Además de la investigación de nuevos medicamentos, el corazón en un chip también puede servir para investigar enfermedades de origen genético o ver la reacción de un paciente a un medicamento antes incluso de probarlo en sus propias carnes.