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China evalúa expulsar las líneas de producción de Google, Amazon y Microsoft de su territorio

Luego de que el presidente Donald Trump pidiera implementar un arancel a los productos producidos por China en mayo pasado y que el gobierno chino amenazara con aplicar un arancel similar a los productos estadounidenses como represalia, las empresas de ambos países han estado caminando sobre la cuerda floja. La incertidumbre es muy grande y las decisiones deben tomarse con sangre fría.

Lo ocurrido el mayo pasado causó una gran preocupación en la industria tecnológica, que depende tanto de mano de obra como de la producción de partes de ambos países involucrados en la disputa. Aunque el presidente estadounidense aseguró que su homólogo chino Xi Jinping acordó con él una tregua durante la reunión del G20 el domingo 30 de junio en Japón, muchas de las mayores compañías tecnológicas supuestamente siguen buscando cómo mover sus fábricas a otros países antes de que ocurra algún bloqueo estratégico-comercial como el que sufrió Huawei.

Amazon, Google, HP, Dell, Sony, Nintendo, Asus,  Lenovo y Microsoft son algunas de las empresas que podrían ser expulsadas de China, lo que las obligaría a mudar su producción lejos de China, de acuerdo con un reporte publicado el miércoles 3 de julio por el Nikkei Asian Review. Las firmas tecnológicas ya han empezado —o están por hacerlo— a producir partes de sus productos en otros países asiáticos como Taiwán, Vietnam, Indonesia y Tailandia, asegura el despacho del medio asiático.

Un portavoz de Lenovo dijo que la compañía no tiene planes de mudarse y en mayo pasado, incluso, anunciaron una inversión de US$300 millones en una nueva fábrica en Shenzhen, China. Por su parte, HP dijo que no hará comentarios respecto de rumores o especulaciones, pero está «monitorizando activamente la situación y continuará trabajando con funcionarios gubernamentales para abogar por los intereses de sus clientes, socios y consumidores».

De todas las empresas incluidas en el reporte, Apple es la que se nota más decidida. La compañía de la manzana empezó a prepararse para mudar 30 por ciento de su producción de iPhone fuera de China. Aunque el presidente ejecutivo de Apple, Tim Cook, aseguró que no está preocupado sobre los posibles aranceles, la compañía envió una carta a la Oficina de Representantes de Comercio de Estados Unidos diciendo que los aranceles podrían afectar lo que Apple contribuye a la economía.