Científicos rusos descubren la forma para hacer que los perros respiren bajo el agua

Sí, sabemos que suena como algo muy amarillista y fantasioso, pero es verdad. Científicos ruso del Instituto Ruso de Investigación Científica de Medicina del Trabajo han descubierto la forma y los medios para hacer que los perros puedan respirar bajo el agua a una profundidad máxima de 500 metros. Los perros adoran el agua, y son por excelencia buenos nadadores, y fue esto lo que motivó a los investigadores a encontrar la manera de perfeccionar esta tendencia natural en los caninos. Además, según dice el informe del Instituto Ruso de Investigación Científica de Medicina del Trabajo ruso, con este avance las tareas de rescate en agua con perros serán muchos más sencillas y efectivas.

¿Cuál es el secreto?

En realidad, es solo la aplicación de principios de la naturaleza vistos en otros animales, anfibios por ejemplo. Se trata de una sustancia que los científicos llaman “respiración líquida” que es inyectada en los pulmones de los perros. Este liquido es rico en oxígeno que, una vez dentro del cuerpo, penetra en la sangre y distribuye el oxígeno como si se estuviera respirando en la atmósfera. Gracias a esto es que los perros pueden sumergirse hasta 500 metros y pasar 30 minutos en la profundidad. No requieren dispositivos adicionales, simplemente respirar bajo el agua.

¿Cuál será su uso? Como ya dijimos, este novedoso método será fundamental para mejorar el desempeño de los perros entrenados para salvamento subacuático. Su uso estará limitado a caninos entrenados para ayudar en el caso de naufragios o emergencias en submarinos; pero la intención de sus creadores es que buzos y astronautas también la utilicen, aunque las pruebas con humanos no se han realizado.

A decir de los investigadores, los animales que han probado esta tecnología salen un poco aturdidos del agua pero se recuperan rápidamente. “Aun queda mucho por aprender,” dijo un científico a la prensa rusa. Sin embargo, en el caso de los humanos, todavía está pendiente resolver cómo introducir y extraer la “respiración líquida” al organismo, ya que se necesitaría un tubo que vaya directo a los pulmones y que sirva para extraer el dióxido de carbono. Otro obstáculo en los humanos sería superar el miedo a respirar bajo el agua sin dispositivos, pues en un momento dado el miedo podría conducir al ahogamiento.