Los iPhones del futuro ya no usarán chips de Qualcomm

La disputa legal que sostienen Apple y Qualcomm por el pago de exorbitantes regalías por parte de los de Cupertino al fabricante de chips podría tener un costo demasiado alto para ambas partes. Un nuevo reporte asegura que los próximos iPhone, los cuales serán lanzados a partir del 2018, podrían no contar con los procesadores de la empresa estadounidense, famosa por su serie Snapdragon incorporada en una gran cantidad de celulares Android.

La compañía de la manzana ha usado esta marca de procesadores desde el nacimiento del iPhone hace 10 años. Consecuentemente, Apple ha apostado e invertido fuertes cantidades de dinero en Qualcomm, principalmente en lo relacionado con el diseño de los chips que incluye en sus dispositivos. Sin embargo, un reporte de The Wall Street Journal ha asegurado que gente de Apple ya ha empezado a reunirse y trabar con  representantes de Intel y Mediatek, en lo que podría el cambio más importantes en los dispositivos del año que viene.

Según The WSJ, “la decisión no es del todo de Apple, debido a que Qualcomm habría reducido en gran parte su relación con la compañía de Cupertino, presentando solo la información fundamental de los prototipos de chips en su nueva propuesta.” El Journal también destacó que, aunque Apple siempre requiere que dos empresas trabajen en la parte inicial de la creación de los chips, lo cierto es que hasta ahora Qualcomm siempre había tenido un rol fundamental del que ahora no estaría disfrutando.

¿Debemos alarmarnos?

Apple siempre ha trabajado con múltiples empresas para la creación de las partes de sus dispositivos. Si bien la noticia tiene mucho sentido dadas las circunstancias, la fuente también indica que Apple no toma decisiones sobre el fabricante de chips hasta tres meses antes del lanzamiento del producto final, por lo cual todavía hay mucho tiempo para que Qualcomm pueda fabricar parte de los procesadores de los futuros iPhones y iPads.

Todo depende ahora de cómo se desenrede la disputa entre ambas compañías. Esperamos que al final, ambas opten por el beneficio de los usuarios.